No hay mejor sexo que el que parece una violación.
No quiero escuchar ninguna voz indignada alzándose contra la violencia hacia la mujer.
Consentida, señores.
Con una mirada que señala claramente hasta donde y hasta cuando.
Amo decirle que no haré lo que me pida, cerrar las piernas con fuerza y que me las abra de un cachetazo.
Que me chupe intermitente, mirándome a los ojos; que me deje extasiada pero disconforme justo al borde del orgasmo para exigirme que no acabe hasta que él quiera. ¿Querés más? No te voy a dar, puta.
Que me penetre hasta el fondo, hasta donde duele y que me saque la verga de golpe justo cuando estoy a punto de pedirle más y más.
Que me gire como una muñeca, las manos inmovilizadas, mordiendo la almohada, con los ojos llenos de lágrimas. Que me corra el rímel y me deforme el rostro mientras me habla despacito al oído y me exige que no acabe, que todavía no terminó conmigo.
Amo que me pida que me calle, que me grite, que me ahorque, que me ponga la funda de la almohada en la cabeza mientras me penetra indiscriminadamente.
Amo morderle la verga cuando me la pone a la fuerza en la boca, cuando me provoca una arcada.
Amo todo aquello que pretendí odiar siempre. Porque lo descubrí de golpe con otro y nunca me animé a llevarlo hasta el final.
Amo todo eso porque después me follará lentamente, mirándome a los ojos y acariciándome. Porque me hace sentir una dama y una puta. Por mi cuerpo es suyo, porque su cuerpo es mío. Porque podemos descubrir qué nos gusta, hasta dónde llegaremos. Porque las marcas que nos quedan no están sólo estampadas en las pies.
Lo amo sólo porque es con él. Que no me ama. O que no lo sabe. O que no se anima.
ILSA PLUM
en pose
erotismo femenino... por qué ellos guiaron a la fuerza nuestro deseo durante siglos... pero siempre se mantuvo intacto en nuestro interior...
Poesía erótico-pornográfica de los Siglos de Oro
Señora la del arco y las saetas,
que anda siempre cazando en despoblado,
dígame, por su vida, ¿no ha tipado
q uien le meta las manos a las tetas?
Andando entre las selvas más secretas
corriendo tras algún corzo o venado
¿no ha habido algún pastor desvergonzado
que le enseñe el son de las gambetas*?
Hará unos milagrones y asquecillos
diciendo que a una diosa consagrada
nadie se atreverá, siendo tan casta.
Allá para sus ninfas eso basta,
mas acá para el vulgo ¡por Dios, nada!
que quienquiera se pasa dos gritillos.
* "Es un género de dança algo descompuesta,
que juegan mucho de perneta" (Covarrubias)
Diego Hurtado de Mendoza
Hacia 1570.
Ilustración: Ana Álvarez Vázquez
de la web: libro de notas
.
CANSADO DE DIBUJAR
CON CARBON Y CON SALIBA
TU CUELLO
TU PUBIS
TU BARRIGA
DE SUBIR Y BAJAR
POR TU ESPALDA
POR LA RAJA
DE TUS NALGAS
DE RECORRERLA
CON MI LENGUA
ANTES INCANSABLE
CANSADO DE ESTAR
TAN LEJOS
DE TUS PEZONES
QUE ME ALIMENTAN
CON SU LECHE
CADA DIA
CANSADO DEL CAMINO
Y CANSADO DE RECORDAR
LA MAÑANA QUE TE AME
TUS LABIOS DE PAPEL
IMPERCEPTIBLES
EN MIS NALGAS
TRABAJANDO SIN DESCANSO
MIENTRAS ME MORDIAS
Y HACIAS DE MI
TU FUENTE DE HELADO
DE FRESA
LO RECORDE
¿VIENES O TE VAS?
¿O YA DEJASTE DE PASAR?
¿YA NO HABLAS CONMIGO?
CANSADO DE AGUACEROS
DE DIAS QUE NO PASAN
DE PEDIR SIN DAR NADA
CANSADO
DE ESTAR CANSADO
DE PEDIR DESEOS
Y DE REZAR
DE TODO ESTO CANSADO
PERO CUANDO MAS
ME CANSO
ES CUANDO TE RECUERDO
EN MI BARREÑO
QUE TE BAÑA
QUE INUNDA
TU CUERPO
CON MI AGUACERO
DE ESPERANZA
Y LO LIMPIA
DE TRISTEZA
CHICA
GRANDE
O PEQUEÑA
QUE CADA PASO
QUE DOY
ES UN PASO ATRAS
Y CADA DIA LA MEMORIA
SE VUELVE A PERDER
Y CON ELLA
MI FORMA
DE AMAR
LoQueQuedaAtras
CON CARBON Y CON SALIBA
TU CUELLO
TU PUBIS
TU BARRIGA
DE SUBIR Y BAJAR
POR TU ESPALDA
POR LA RAJA
DE TUS NALGAS
DE RECORRERLA
CON MI LENGUA
ANTES INCANSABLE
CANSADO DE ESTAR
TAN LEJOS
DE TUS PEZONES
QUE ME ALIMENTAN
CON SU LECHE
CADA DIA
CANSADO DEL CAMINO
Y CANSADO DE RECORDAR
LA MAÑANA QUE TE AME
TUS LABIOS DE PAPEL
IMPERCEPTIBLES
EN MIS NALGAS
TRABAJANDO SIN DESCANSO
MIENTRAS ME MORDIAS
Y HACIAS DE MI
TU FUENTE DE HELADO
DE FRESA
LO RECORDE
¿VIENES O TE VAS?
¿O YA DEJASTE DE PASAR?
¿YA NO HABLAS CONMIGO?
CANSADO DE AGUACEROS
DE DIAS QUE NO PASAN
DE PEDIR SIN DAR NADA
CANSADO
DE ESTAR CANSADO
DE PEDIR DESEOS
Y DE REZAR
DE TODO ESTO CANSADO
PERO CUANDO MAS
ME CANSO
ES CUANDO TE RECUERDO
EN MI BARREÑO
QUE TE BAÑA
QUE INUNDA
TU CUERPO
CON MI AGUACERO
DE ESPERANZA
Y LO LIMPIA
DE TRISTEZA
CHICA
GRANDE
O PEQUEÑA
QUE CADA PASO
QUE DOY
ES UN PASO ATRAS
Y CADA DIA LA MEMORIA
SE VUELVE A PERDER
Y CON ELLA
MI FORMA
DE AMAR
LoQueQuedaAtras
TARDE DE CINE
Te acuerdas. ¡Que humedad trajo aquel octubre del 2008! Con calor, además.
Me habían dado vacaciones anticipadas en la Empresa, luego del descalabro financiero global que hizo que se dieran cuenta que venderían menos autos, y de que yo, Gerente de Asistencia Técnica, tenía días pendientes de ser gozados.
¡Y creyeron que mandándome a casa, iba a gozar!
Tú, ¿sabes lo que es un bodrio? Un bodrio es quedarse en casa mirando TV con el ventilador en la cara, dormitando de a ratos, y puteando por no tener ganas de nada, en tanto tu mujer se va a trabajar a su consultorio.
Ese miércoles, ya cuando me desperté, decidí que no sería una tarde bochornosa más. En el desayuno le comenté a Pilar que a la tarde iría a ver una película, para aprovechar el aire acondicionado del cine.
Como pasa siempre, tu la conoces, tomó el diario y se abocó a leer la cartelera con la intención de señalarme que peli debía ver, pero esta vez no le iba a permitir meterse en mi programa, así que le dije:
-Pilar, mi cielo, basta por hoy. Yo elegiré mi entretenimiento. ¡Hazte humo de una santa vez!-grité, señalándole la puerta de calle. Comprendió, tomó las llaves del auto, y salió dando un portazo. Abur.
Llegué al shopping, subí hasta la zona de cines y, acercándome a la boletería, le solicite al chaval una entrada para la sala más vacía.
-Hay una de miedo - me dijo - Tiene una sola entrada vendida, y acaba de comenzar.-Esa es la que quiero - dije, abonándole el importe. Pasé el control e ingresé a la sala.
Encontré que estaban proyectando los avances de los estrenos por venir. A la vez, comprobé que el boletero no me había mentido: pude observar, en la semi oscuridad, un peinado de mujer en la punta de banco de la anteúltima fila de butacas. Era la única presencia humana en toda la sala. No le di mayor importancia, y me desplomé en el asiento más a mano, apoyando las piernas en el respaldo del de adelante. Suspiré profundamente, mientras las luces decrecían en intensidad hasta apagarse totalmente y el aire acondicionado me fue envolviendo, como una brisa proveniente de Alaska.
Debo de haberme dormido. Como despertando, percibí que una lengua inquisitiva me lamía el lóbulo de la oreja y entraba en su pabellón, cosquilleándome de tal forma que me estremeció una corriente eléctrica, sacudiendo mi pubis. Quise darme vuelta pero unas manos suaves y acariciantes me lo impidieron, apoyándose con firmeza en mis mejillas e inmovilizando mi cabeza. De pronto sentí que la mano derecha abría la cremallera de mi jean, deslizándose hacia adentro de mi bragueta posesionándose de mi miembro, ya semi erecto. El suave toqueteo, retirando el prepucio hacia atrás, dejó el glande al descubierto y lo hizo crecer en plenitud.
El reflejo plateado de la pantalla iluminaba la escena como una luna llena, y un perfume erotizante inundaba mis fosas nasales. Ladeé mi cabeza y un pecho rotundo, coronado por un pezón agresivo, me rozó la frente.
Instintivamente, sin voltear la cabeza, lo introduje en mi boca empezando a succionarlo como un crío a la hora de comer.
El quejido de placer que siguió me habló de un cuerpo ansioso y necesitado de sexo.
Mis manos se alzaron, corriendo por la piel de dos piernas gruesas y firmes como columnas que sostenían al juntarse un templete piloso. No había prenda íntima, y mis dedos llegaron a una hondonada.
Unos quedaron en sus orillas, rozándolas suavemente, mientras otros se adentraban en sus oquedades hasta llegar a una pequeña pirámide a la cual circundaron con cuidadosa caricia.
Los gritos provenientes de los altavoces de la sala, que se debían al terror que los personajes sufrían en la peli, ahogaron los aullidos incontenibles proferidos por mí y ese alguien, misterioso, femenino, que me retornaba a lo más profundo de mis sensaciones primitivas. El vaivén de esa invisible mano derecha se hizo paroxístico, mientras dos de mis dedos entraron en una cavidad insondable y se curvaron dentro de ella. Escuché un ronroneo gatuno de placer y una voz en mi oído que dijo – me estás tocando el punto G, me cooorro-, al tiempo que yo sentí una corriente de lava ardiente escurrirse por mi sexo y saltar al espacio en chorros, impulsados por cada uno de mis estertores.
La inefable sensación duró segundos, los suficientes para que percibiera que el pezón que chupaba, goloso, se retiraba de mi boca, y también para que mis dedos, pringosos de jugos, quedaran abandonados sin protección, y expuestos al frío aire acondicionado de la sala.
Ahora viene la parte que tú nunca me creerás, pero cuando pude dar vuelta la cabeza y mirar hacia atrás, la sala estaba vacía.
…
No te rías, hombre, que no soy de inventar cosas. Espera y verás.
...
Me acomodé en el asiento limpiando, y limpiándome el semen derramado con pañuelos de papel
Cuando acabó la función y encendieron las luces, yo estaba en la sala más sólo que moro perdido en el desierto. Salí, y fui directamente a hablar con el boletero.
-Dime, por favor, la mujer que salió antes de que terminara la peli, ¿Cómo era?
- Ah, es una habitué de los miércoles, en esta sección de precio para jubilados. Para mi que el cine no le interesa. Siempre me pide que le de para la sala más vacía, sin interesarle que peli dan, y termina yéndose antes de que termine. No lo creerás, pero debe disfrutar mucho del aire acondicionado, puesto que siempre sale con una cara de felicidad que llama la atención. A la ancianita la bautizamos “la reliquia”… por lo mayor, ¿sabes?
________________________________________
TITO DEVREK
Te acuerdas. ¡Que humedad trajo aquel octubre del 2008! Con calor, además.
Me habían dado vacaciones anticipadas en la Empresa, luego del descalabro financiero global que hizo que se dieran cuenta que venderían menos autos, y de que yo, Gerente de Asistencia Técnica, tenía días pendientes de ser gozados.
¡Y creyeron que mandándome a casa, iba a gozar!
Tú, ¿sabes lo que es un bodrio? Un bodrio es quedarse en casa mirando TV con el ventilador en la cara, dormitando de a ratos, y puteando por no tener ganas de nada, en tanto tu mujer se va a trabajar a su consultorio.
Ese miércoles, ya cuando me desperté, decidí que no sería una tarde bochornosa más. En el desayuno le comenté a Pilar que a la tarde iría a ver una película, para aprovechar el aire acondicionado del cine.
Como pasa siempre, tu la conoces, tomó el diario y se abocó a leer la cartelera con la intención de señalarme que peli debía ver, pero esta vez no le iba a permitir meterse en mi programa, así que le dije:
-Pilar, mi cielo, basta por hoy. Yo elegiré mi entretenimiento. ¡Hazte humo de una santa vez!-grité, señalándole la puerta de calle. Comprendió, tomó las llaves del auto, y salió dando un portazo. Abur.
Llegué al shopping, subí hasta la zona de cines y, acercándome a la boletería, le solicite al chaval una entrada para la sala más vacía.
-Hay una de miedo - me dijo - Tiene una sola entrada vendida, y acaba de comenzar.-Esa es la que quiero - dije, abonándole el importe. Pasé el control e ingresé a la sala.
Encontré que estaban proyectando los avances de los estrenos por venir. A la vez, comprobé que el boletero no me había mentido: pude observar, en la semi oscuridad, un peinado de mujer en la punta de banco de la anteúltima fila de butacas. Era la única presencia humana en toda la sala. No le di mayor importancia, y me desplomé en el asiento más a mano, apoyando las piernas en el respaldo del de adelante. Suspiré profundamente, mientras las luces decrecían en intensidad hasta apagarse totalmente y el aire acondicionado me fue envolviendo, como una brisa proveniente de Alaska.
Debo de haberme dormido. Como despertando, percibí que una lengua inquisitiva me lamía el lóbulo de la oreja y entraba en su pabellón, cosquilleándome de tal forma que me estremeció una corriente eléctrica, sacudiendo mi pubis. Quise darme vuelta pero unas manos suaves y acariciantes me lo impidieron, apoyándose con firmeza en mis mejillas e inmovilizando mi cabeza. De pronto sentí que la mano derecha abría la cremallera de mi jean, deslizándose hacia adentro de mi bragueta posesionándose de mi miembro, ya semi erecto. El suave toqueteo, retirando el prepucio hacia atrás, dejó el glande al descubierto y lo hizo crecer en plenitud.
El reflejo plateado de la pantalla iluminaba la escena como una luna llena, y un perfume erotizante inundaba mis fosas nasales. Ladeé mi cabeza y un pecho rotundo, coronado por un pezón agresivo, me rozó la frente.
Instintivamente, sin voltear la cabeza, lo introduje en mi boca empezando a succionarlo como un crío a la hora de comer.
El quejido de placer que siguió me habló de un cuerpo ansioso y necesitado de sexo.
Mis manos se alzaron, corriendo por la piel de dos piernas gruesas y firmes como columnas que sostenían al juntarse un templete piloso. No había prenda íntima, y mis dedos llegaron a una hondonada.
Unos quedaron en sus orillas, rozándolas suavemente, mientras otros se adentraban en sus oquedades hasta llegar a una pequeña pirámide a la cual circundaron con cuidadosa caricia.
Los gritos provenientes de los altavoces de la sala, que se debían al terror que los personajes sufrían en la peli, ahogaron los aullidos incontenibles proferidos por mí y ese alguien, misterioso, femenino, que me retornaba a lo más profundo de mis sensaciones primitivas. El vaivén de esa invisible mano derecha se hizo paroxístico, mientras dos de mis dedos entraron en una cavidad insondable y se curvaron dentro de ella. Escuché un ronroneo gatuno de placer y una voz en mi oído que dijo – me estás tocando el punto G, me cooorro-, al tiempo que yo sentí una corriente de lava ardiente escurrirse por mi sexo y saltar al espacio en chorros, impulsados por cada uno de mis estertores.
La inefable sensación duró segundos, los suficientes para que percibiera que el pezón que chupaba, goloso, se retiraba de mi boca, y también para que mis dedos, pringosos de jugos, quedaran abandonados sin protección, y expuestos al frío aire acondicionado de la sala.
Ahora viene la parte que tú nunca me creerás, pero cuando pude dar vuelta la cabeza y mirar hacia atrás, la sala estaba vacía.
…
No te rías, hombre, que no soy de inventar cosas. Espera y verás.
...
Me acomodé en el asiento limpiando, y limpiándome el semen derramado con pañuelos de papel
Cuando acabó la función y encendieron las luces, yo estaba en la sala más sólo que moro perdido en el desierto. Salí, y fui directamente a hablar con el boletero.
-Dime, por favor, la mujer que salió antes de que terminara la peli, ¿Cómo era?
- Ah, es una habitué de los miércoles, en esta sección de precio para jubilados. Para mi que el cine no le interesa. Siempre me pide que le de para la sala más vacía, sin interesarle que peli dan, y termina yéndose antes de que termine. No lo creerás, pero debe disfrutar mucho del aire acondicionado, puesto que siempre sale con una cara de felicidad que llama la atención. A la ancianita la bautizamos “la reliquia”… por lo mayor, ¿sabes?
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TITO DEVREK
ESPERO
Espero ansiosa, analitica y recurrente
encontrarte en cada hora e instantes
en mi cama, cuerpo, sangre y mente
en gestos o palabras condescendientes.
Astuta y hábil, como avezado pescador
enlazo lineas con mi elocuente léxico
anzuelos sugerentes son mis letras
de carnada uso, mis sensitivos dedos.
Mis manos reman tus aguas lentas
como ágil piragüa utilizo mi cuerpo
navego y pesco en cada céntimetro
y a tus venas de erotismo impregno.
Nancy Beatriz Fuentes
(N€nf@)
nuevamente gracias Poésie Erótique
encontrarte en cada hora e instantes
en mi cama, cuerpo, sangre y mente
en gestos o palabras condescendientes.
Astuta y hábil, como avezado pescador
enlazo lineas con mi elocuente léxico
anzuelos sugerentes son mis letras
de carnada uso, mis sensitivos dedos.
Mis manos reman tus aguas lentas
como ágil piragüa utilizo mi cuerpo
navego y pesco en cada céntimetro
y a tus venas de erotismo impregno.
Nancy Beatriz Fuentes
(N€nf@)
nuevamente gracias Poésie Erótique
Nobuyoshi ARAKI.
Arrabal Fernando y su poema Cli+++++ célebre
Cargado en DailyMotion por christele017. - Videos de arte y animación.
HALLAZGO
Desnuda y adherida a tu desnudez.
Mis pechos como hielos recién cortados,
en el agua plana de tu pecho.
Mis hombros abiertos bajo tus hombros.
Y tú, flotante en mi desnudez.
Alzaré los brazos y sostendré tu aire.
Podrás desceñir mi sueño
porque el cielo descansará en mi frente.
Afluentes de tus ríos serán mis ríos.
Navegaremos juntos,
tú serás mi vela
y yo te llevaré por mares escondidos.
¡Qué suprema efusión de geografías!
Tus manos sobre mis manos.
Tus ojos, aves de mi árbol,
en la yerba de mi cabeza.
ME DESORDENO, AMOR, ME DESORDENO
Me desordeno, amor,
me desordeno
cuando voy en tu boca, demorada,
y casi sin por qué, casi por nada,
te toco con la punta de mi seno.
Te toco con la punta de mi seno
y con mi soledad desamparada;
y acaso sin estar enamorada me desordeno, amor
me desordeno;
y mi suerte de fruta respetada
arde en tu mano lúbrica y turbada
como una mal promesa de veneno;
y aunque quiero besarte arrodillada,
cuando voy en tu boca, demorada,
me desordeno, amor,
me desordeno.
CARILDA OLIVER , CUBA
del blog: Poésie Erótique
Mis pechos como hielos recién cortados,
en el agua plana de tu pecho.
Mis hombros abiertos bajo tus hombros.
Y tú, flotante en mi desnudez.
Alzaré los brazos y sostendré tu aire.
Podrás desceñir mi sueño
porque el cielo descansará en mi frente.
Afluentes de tus ríos serán mis ríos.
Navegaremos juntos,
tú serás mi vela
y yo te llevaré por mares escondidos.
¡Qué suprema efusión de geografías!
Tus manos sobre mis manos.
Tus ojos, aves de mi árbol,
en la yerba de mi cabeza.
ME DESORDENO, AMOR, ME DESORDENO
Me desordeno, amor,
me desordeno
cuando voy en tu boca, demorada,
y casi sin por qué, casi por nada,
te toco con la punta de mi seno.
Te toco con la punta de mi seno
y con mi soledad desamparada;
y acaso sin estar enamorada me desordeno, amor
me desordeno;
y mi suerte de fruta respetada
arde en tu mano lúbrica y turbada
como una mal promesa de veneno;
y aunque quiero besarte arrodillada,
cuando voy en tu boca, demorada,
me desordeno, amor,
me desordeno.
CARILDA OLIVER , CUBA
del blog: Poésie Erótique
Poesía erótico-pornográfica de los Siglos de Oro

Rapándoselo estaba cierta hermosa,
hasta el ombligo toda arremangada,
las piernas muy abiertas,
y asentadaen una silla ancha y espaciosa.
Mirándoselo estaba muy gozosa,
después que ya quedó muy bien rapada,
y estándose burlando, descuidada,
metióse el dedo dentro de la cosa.
Y como menease las caderas,
al usado señuelo respondiendo,
un cierto saborcillo le dio luego.
Mas como conoció no ser de veras,
dijo: «¡Cuitada yo! ¿Qué estoy haciendo?
Que no es ésta la leña deste fuego».
_________
Atribuido alguna vez a Quevedo.
Fechado hacia 1580-1595.
[De Pierre Alzieu, Poesía erótica del Siglo de Oro, Crítica, Barcelona, 2000.]
Ilustración: Iván Suárez
de la web: libro de notas
DESPERTAR
Siento tu caricia aún antes de despertar del último sueño, o quizá no, quizá tus manos paseaban por mi piel desnuda largo rato cuando tomé conciencia de ello. No recuerdo qué soñaba, pero sí la sensación placentera de mi fantasía y supongo que se debía a ti, a la caricia de tus manos tibias que me buscan cada mañana detrás de tu mirada.
Noto tus labios en mi nuca y tu olor, que me conducen al primer pensamiento consciente y tranquilizador. No estoy sola, tú me acompañas, me proteges y velas el alba. Saberlo me relaja tanto que no quiero despertar, y un suspiro se escapa de mi sonrisa mientras me ocupo en permanecer quieta y mantener los ojos cerrados.
Me palpas despacio valles y barrancos, y tus manos dóciles siguen el camino de mis leves suspiros, que trato de disfrazar de bostezos, Me sabes despierta hace rato, y te impacienta mi holganza, tus envites en mi espalda me advierten de tu expectación. Me desperezo satisfecha y me abro, y tú, dios entre los amantes, me inundas con tu calor.
Mil trinos de pájaros susurran en mi oído: Despierta tierra, ya es tiempo, el sol ha salido.
del blog de Tautina Vaiamalla "espejo opalino"
Noto tus labios en mi nuca y tu olor, que me conducen al primer pensamiento consciente y tranquilizador. No estoy sola, tú me acompañas, me proteges y velas el alba. Saberlo me relaja tanto que no quiero despertar, y un suspiro se escapa de mi sonrisa mientras me ocupo en permanecer quieta y mantener los ojos cerrados.
Me palpas despacio valles y barrancos, y tus manos dóciles siguen el camino de mis leves suspiros, que trato de disfrazar de bostezos, Me sabes despierta hace rato, y te impacienta mi holganza, tus envites en mi espalda me advierten de tu expectación. Me desperezo satisfecha y me abro, y tú, dios entre los amantes, me inundas con tu calor.
Mil trinos de pájaros susurran en mi oído: Despierta tierra, ya es tiempo, el sol ha salido.
del blog de Tautina Vaiamalla "espejo opalino"
BASTA DE FINGIR
MITOS SOBRE EL ORGASMO FEMENINO
La sexualidad femenina está tapada por prejuicios. Aquí, especialistas develan el secreto mejor guardado de las mujeres.
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Claudia Selser.
En las películas se ve claro: la mujer, hermosa, se acerca al tipo y le arranca la ropa. Tienen un sexo sin juego, desenfrenado, a horcajadas, contra la pared. Ella hace: ¡Ah! ¡Ah! ¡Ah!, y llega al orgasmo en breves segundos, en el mismo instante que él. "Es un cuento chino, pero lamentablemente, ése es hoy el modelo del goce femenino -protesta Sonia Blasco, médica sexóloga y psicoanalista, investigadora en sexualidad y autora, entre otros libros, de Camino al orgasmo. La sexualidad femenina sin secretos. "Es un modelo totalmente engañoso. La mujer piensa que ésa es la normalidad y como a ella no le pasa eso, cree que tiene que fingir. No tiene el comienzo de una excitación, pero le arranca la ropa como hace la actriz, jadea y grita y ya está todo bien. Y los hombres, que también ven las películas, están totalmente convencidos de que ése es el orgasmo de las mujeres".
¿Por qué? "Ellos están aún más desinformados que ellas, sobre todo cuando son jóvenes, no sólo porque pocas mujeres les hablaron con verdad sobre sus necesidades y deseos, sino porque su propio narcisismo les hace creer que la sexualidad femenina es igual a la de ellos y que la sola potencia de su pene es garantía del goce femenino", explica Blasco.
Las cosas distan mucho de ser verdad, tal como mostró Meg Ryan en la memorable escena de Cuando Harry conoció a Sally: cualquier mujer puede fingir el más intenso de los orgasmos jadeando y retorciéndose sentada a la mesa de un restorán frente a un humeante plato de fideos. Pero ¿todas las mujeres mienten?
Es difícil saberlo en realidad. Es el secreto mejor guardado, incluso entre las mejores amigas. Algunos estudios apuntan a que más del 90% ha mentido por lo menos una vez en la vida. En el Informe Hite sobre sexualidad femenina, de 1970, el 53% de las encuestadas contestó afirmativamente a la pregunta si fingía alguna vez sus orgasmos. ¿La causa? Según Shere Hite: "La enorme presión para que las mujeres tengan un orgasmo durante la penetración vaginal".
¿Por qué mentir?
En 1965, el médico Alexander Lowen, creador de la Bioenergía, escribió desde su experiencia clínica: "La mayoría de los hombres sienten que llevar a una mujer al orgasmo a través de la estimulación clitoridiana es aburridísimo. Que el coito se retrase impone una restricción a su deseo masculino natural de cercanía. Si lo hace durante el coito, el hombre se distrae de la percepción de sus sensaciones genitales. Acariciarla después de haber él tenido un orgasmo tampoco funcionaría, ya que le impide disfrutar de la paz y la relajación que son el premio a la sexualidad". Y este malestar pesa sobre la intimidad de la relación.
"Es frecuente que los hombres se quejen de que sus mujeres son frígidas -'heladeras', 'lentejas', 'tortugas'-y esos calificativos no le hacen bien a nadie. El estigma de la frigidez pesa y por eso, las mujeres mienten", reconoce el psiquiatra y sexólogo clínico Adrián Sapetti, presidente de la Sociedad Argentina de Sexualidad Humana (SASH). A pesar de sus más de 20 años en la clínica, sigue sorprendiéndose de que muchas mujeres consulten por anorgasmia, porque su pareja ocasional les exige un orgasmo vaginal cuando ellas no lo han logrado nunca en su vida. "Ellas, que han tenido muchos orgasmos por estimulación clitoridiana bucal o manual, entran en una crisis de duda existencial y, para no dañarle la autoestima a este hombre, comienzan a fingir. con lo cual inhiben toda su posibilidad de obtener placer- dice Sapetti-. Es increíble que todavía las mujeres crean íntimamente que ellas tienen la obligación de darle satisfacción a un varón, aun a costa de renunciar a la suya propia."
El sexólogo cuenta que en el consultorio muchos hombres aseguran que sólo con esta mujer han tenido problemas, porque todas las anteriores tenían con él orgasmos a través de la mera penetración vaginal. "Yo les respondo: 'Querido amigo, al menos la mitad, te mintió: las mujeres precisan, además de la penetración vaginal, estimulación clitoridiana'. Pero ellos se resisten a aceptarlo, sienten que esto pone en duda su virilidad."
El problema es que cuando una mujer decide fingir porque no se anima a decirle a su pareja que necesita más estimulación o que la penetración sola no le alcanza, nace una cadena de mentiras que puede durar años. "Tuve pacientes que fingieron durante diez o veinte años con su marido y después, cuando se dieron cuenta que ellas también tenían derecho al placer, no sabían cómo decir la verdad -dice Sapetti- Pero a una se le ocurrió decirle a su marido que, no sabía porqué pero, desde hacía un mes, había dejado de excitarse, que por qué no consultaban con un sexólogo. Y logró plantear lo que quería, evitándole a su compañero el mal trago de haber sido engañado durante años."
El placer femenino
¿Por qué una mujer debería tener una respuesta sexual igual que el varón si su cuerpo no tiene nada que ver con el del hombre ni su deseo se rige por las mismas cosas que el deseo masculino?, se pregunta Sonia Blasco. "Además, esta el mito, absurdo, de que el orgasmo tiene que ser simultáneo. Puede pasar alguna vez, pero no es frecuente. La sexualidad femenina es diferente a la masculina. No es mejor, no es peor. Es diferente. Tenemos otros tiempos y nuestras zonas sensibles no se despiertan con los mismos contactos... Las mujeres deseamos la penetración sólo después de estar muy excitadas y eso lleva tiempo. Y si no hay algún tipo de roce clitorideo no llegaremos al orgasmo. Para nosotras la penetración es un momento más -tanto más magnífico sin apuro ni coerciones propias o ajenas-, del encuentro amoroso."
Según Blasco, radicada en Estados Unidos y dedicada a la investigación en sexualidad, el encuentro sexual es un momento de gran intimidad (no como pregonan las "comehombres" televisivas) donde cada persona aporta su deseo y su propio camino de satisfacción. "Hasta que la mujer conozca lo que le gusta y cómo le gusta, y reconozca que su manera de sentir es válida, no podrá buscar (hacerse responsable de) su satisfacción y legalizarla con su compañero."
Adrián Sapetti insiste: "Es fundamental que la mujer pueda pedir lo que quiere porque, a veces, el varón la estimula donde él cree que a ella le gusta y, como ella no le dice nada, él sigue repitiendo los mismos recursos y la relación pierde toda posibilidad de encuentro placentero. Ellas temen hacerlo sentir mal, pero no es necesario decirle: 'Eso no me gusta'. Puede decirle: 'Esto me gusta´y, por default, él se va a dar cuenta de que lo otro no le gustaba. Ambos tienen que compartir lo que les molesta y lo que les agrada."
HABLANDO DE... DE ESO...

Recuerdo una tarde en la que me llamó por teléfono. Acababa de ducharme y me había puesto ropa de andar por casa, cuando me recosté sobre el sofá para descolgar el aparato. Mi amiga parecía bastante indignada a causa de algo que le había ocurrido aquella misma mañana, un deslumbrante día de agosto en el que Eva y ella habían decidido acompañar a su madre a la playa del Sardinero.
.
Eva era su hermana pequeña, una copia de sí misma ocho años más joven, en un momento en que sus incipientes formas femeninas comenzaban a manifestarse exultantemente. Se trataba de ésa clase de chicas que, cuando uno las ve por la calle, inmediatamente te hacen sentir nostalgia de tu adolescencia perdida, ése momento de tu vida en el que cuerpos como aquel aún estaban moralmente a tu alcance y constituían un auténtico misterio por descubrir. Por su parte, su madre era una señora simpática y vivaracha; muy guapa, aunque sólo despertaba en mí ese reverencial respeto que todo joven ha de sentir ante una matrona de clase media.
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Al parecer, cuando subieron al autobús, la más joven de las tres decidió sentarse junto a su madre, por lo que María tuvo que hacerlo en un solitario asiento próximo a la puerta de salida. Mientras el autobús iba, poco a poco, llenándose de gente, su hermana comenzó a hablarle del campamento de verano al que iba acudir un par de semanas después en Liébana.
Al cabo de un rato, María vio subir a un desconocido. Era rubio, alto y de aspecto nórdico: obviamente un turista extranjero. En otras circunstancias, posiblemente le hubiera encontrado atractivo, pero su mirada irradiaba una indefinible insolencia que le resultó bastante desagradable. Al igual que la mayor parte de los viajeros, a causa del calor veraniego tan sólo vestía una camiseta de manga corta y un bañador.
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Sin prestarse mutua atención, el turista se situó de pie frente a ella, agarrándose a la barra de la puerta para no caerse, mientras observaba distraídamente el paisaje que desfilaba a través de la ventanilla. El autobús empezaba a encontrarse atestado de viajeros y, para entonces, Eva le contaba diversas anécdotas acerca de su grupo de amigas… en el mismo momento en que, hacia el margen izquierdo de su visión, María se percató de que el pene del rubio extranjero iba cobrando forma, a medida que se hinchaba lentamente a pocos centímetros de su cara. Sin lugar a dudas –me aseguró, aún conmocionada-, aquella era la verga más grande que jamás había visto, y a medida que sus formas se iban definiendo claramente bajo el bañador, su hermana, girada sobre su asiento y ajena a todo ello, continuaba exponiéndole entusiasmada sus planes para el verano...
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Relato completo en PDF (vale la pena leerlo)
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SERGIO BLANCO
de su blog ALEX EN NERVERLAND
¿sólo mar?
Nadie me regalaba ya su aliento.Se me dormía la piel, tiritaba mi memoria, se me enmohecía la vida y estremecía el alma pensando en que esto era todo. La soledad me masticaba.
Antes de permitir que la realidad me deglutiera, quise dejar de querer. Petrificarme para siempre.
Sorbí un último coraje, me guardé la eternidad en el bolsillo y salí a caminar.
Llegaron a mí los susurros del mar; su voz pausada, violenta repetía una y otra vez mi nombre.
Las estrellas me observaban jadeando la historia de mi cuerpo, desayunándome con sal.
La luna, ella fue quien me dijo que él me esperaba.
La arena tibia lamió mis pies, besó los dedos uno a uno hasta esconderlos.
Y ahí estaba él, espiándome.
La bruma humedeció el lienzo que me vestía, se pegó acariciantemente a mi cuerpo.
Él sí reparó en mis secretos.
Rítmica música creaba el océano, aceleraba nuestro encuentro.
Me senté por debajo del viento; mi pelo se hizo eterno.
Él, negro infinito, observó.
Equivocando el encuentro la muerte escapó y me dejó sexo.
Busqué con la mirada en súplica sus ojos azules permeando mi presencia.
Me protegió su aliento.
Comenzó la danza del ensueño.
Acarició mi seda, acaricié su cuerpo.
Conté los músculos de su pecho, cocidos en hilos de yodo.
¿Sonrió ternura?
Miré su contorno vestido de sal.
El viento ya no se interponía entre nuestros cuerpos.
Su piel humeante clamó por mi, sin otro perfume que mar, yo, olía a tempestad.
Recorrió mis hectáreas con silencios, robó uno a uno mis suspiros, recogió sonidos envolventes y me acarició con noche. Vibré, vibramos. Quitamos timideces y entusiasmamos los sentidos. Acarició al monte y acarició a Venus, mirando a Marte mis pechos turgieron, Plutón despertó su sed. y Neptuno ahogó mis culpas. Todo el universo se complotó a nuestro favor.
Besó y besó hasta lo oculto de mi cuerpo.
Besé y besé hasta más allá de su ombligo.
Su ojos ahora grises confundidos por el brillo de la luna, su pelo azabache se entremezcló con el cielo. Su calidez con el clima, su sabor con los extremos.
Me devolví la adolescencia, recuperé entusiasmos perdidos. Saboreé hombre entre mis senos, brotó mujer.
Peltre tranquilidad planchó mi piélago.
Serenidad… Ya no olí a tempestad. Él había acariciado mi soledad y besado mi impaciencia.
Me absolvió de culpas diciéndome: ”Yo soy solo mar, acá estaré esperado acariciarte viva, mujer”.
QUIERO SENTIRTE DENTRO DE MI...

Quiero sentirte dentro de mi. No puedo negarlo ni me gusta ocultarte mis deseos más profundos. Déjame desabrocharte el pantalón y poder ver más allá de tus piernas. Déjame desencadenar la pasión que arde dentro de mí para qué termines dentro de mis entrañas, fundiéndose con tus carcajadas orgásmicas y tu sudor que absorbe mi cuerpo como agua de mayo. Deseo escuchar tus fuertes gemidos cerca de mi oído y sentir el calor de tus jadeos en mi cuello. Quiero rozar el tacto de tu fuerte cuerpo, absorber esa fragancia que desprende tu pelo, degustar el sabor tu lengua, oír tus gritos de lujuria y ver en tus ojos un mar inmenso de placer. Quiero sentir cosas, muchas cosas, cosas bonitas, cosas hermosas, cosas placenteras. Me encanta sentir como estalla tu interior comprimiendo y llenando cierta parte de mi cuerpo de la mejor de tus esencias. Deseo que me hagas sentir. Quiero sentirme dentro de ti. TE AMO
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de la web de lococtelera
BARBIE'S
ESTAS SON LAS BARBIE'S CON LAS QUE ME HUBIERA GUSTADO JUGAR
pero nos enseñaron que debíamos ser cómo las muñecas, exageradamente delgadas, exageradamente rubias, exageradamente plásticas...
ah!!! y frígidas
(algunas de estas imágenes no serán entendidas para lo que no son argentinos, la primera foto son varios tipos de manifestante que suelen cortar las calles reclamando cualquier cosa, lo importante es no trabajar y seguir al político de turnos que es quien los manda y logra que se les otorguen planes sociales sin ser merecidos así pueden seguir sin trabajar y molestando al trabajador que es quién verdaderamente les está dando de comer con sus impuestos, su nombre "piqueteros")
(la segunda foto es exactamente lo mismo y lleva en su ropa el nombre de la agrupación, plan de jefes y jefas de familia es el nombre de este tipo de planes sociales que supuestamente fueron creados para ayudar a los que menos tienen, lo malo que en realidad el gobierno los usa para comprar participación en actos públicos y es mano obrera gratis para agredir a las manifestaciones genuinas que discrepan con el gobierno, si no no se explica porque se tapan la cara y andan armados con palos, , PD para los compatriotas: no profeso ninguna linea política ni pro ni anti gobierno actual, pero me indigna el apoyo que se le da a Luis D'lia y a la gente que se utiliza para socabar el verdadero derecho a huelga y a manifestarse por lo que a uno se le cante)
(La tercera es una "emo" un tipo de tribu urbana actual, adolescentes depresivos y algo suicidas)
se ve muy pequeño pero aquí hay una Barbie discapacitada, una travesti,
el artista que las ideó y realizó: HERNAN CAGLIANO
Ayer, nos tuvimos...sin pertenecernos...

Ayer fui nuevamente de ti...que no tuya, me dejé poseer sin ser de tu posesón.
Usaste mis caricias, prestaste mis mimos, recogi besos en tu nombre...(y los dí)
me entregué sin llegar a ser de nadie y entre placeres te di placer.
Regalé deseos, mezclé mis gemidos entre extraños, compartí los aromas...
todo olia sexo...a lujuria...
Mientras...dime...¿tu? ¿que hacias?
ahh, siii, nuevamente de mi...sin ser mio, feliz conmigo...en otra...
con tu mirada colmada de vicio...
Ayer, nos tuvimos...sin pertenecernos...
quizás por eso, hoy, te deseo mucho más.
de la web PIEL DESNUDA de Mamots.
Poesía erótico-pornográfica de los Siglos de Oro

Tómale después entre las manos
el miembro genital recién nacido,
al qual daba loores soberanos
poniéndole contino este apellido:
-¡O padre universal de los humanos
de quien tantas naciones an salido!
¡Tú solo das contento a las mugeres
y en ti se cifran todos sus plazeres!
Furiosamente a todas acometes,
y con mayor ardor a los doncellas,
entre las quales, quando te entremetes,
a la primera buelta triunphas dellas.
Tienes tanto dulçor quando te metes,
que aquel dolor que entonçes sienten ellas,
es puntilla del agro que se añade
al muy dulce manjar porque no enfade.
Entre casadas eres tan contino
que, si discretas son, nunca te dejan,
y aunque tengan hecho ya el camino
por más gustar se duelen y se quejan.
Mas como vienes luego y tomas tino,
y ellas mesmas la entrada te aparejan,
entras muy orgulloso y entonado
y sales muy humilde y despechado.
Viudas como yo, Dios sabe quántas
noches no duermen sin tu compañía,
de aquestas nunca vivo te levantas
por más que traygas brío y osadía.
Mas son sus artes y sus mañas tantas,
según se muestra por la mano mía,
que si cinqüenta veçes te marchitan
cinqüenta mill y más te resucitan.
Pues que quanto tú entras denodado
entre las debotísimas beatas,
donde encuentras un virgo remendado
que de solos tres golpes desbaratas.
Allí eres querido y regalado,
pues nunca das herida, que no matas,
y quando las matases desa suerte
sería darles vida con la muerte.
Tú das también el dote a muchas tristes
que huérfanas sus padres las dejaron,
y a las que están desnudas, tú las vistes
y a muchas das remedio que enfermaron.
Ninguna muger ay que no conquistes
y a las que de tus burlas se pribaron
más hazen con la gana y los deseos
que nosotras con obras y meneos.
Desde la mayor reyna hasta la esclava
ninguna muger ay que te aborrezca,
la ques autora no se muestra brava
y no porque desea que anochezca.
Aquella que mirarte rehusaba,
yo fiador que antes que amanezca
ella te ponga tal, aunqués muy sancta,
que llegues con los pies a la garganta.
¡O parte de quien naçe todo el todo,
herida sin lisión en la cabeça,
perdida por vençer del mismo modo
que vienes a perder la fortaleza!
Quien no te quiere, póngase de lodo
y pugne y vença a su naturaleza.
Sin quien no puedo ser, no quiero vida
ques vida violenta y aburrida.
________Fray Melchor de la Serna, en El sueño de la viuda
Ilustración: Kiko da Silvade la web: libro de notas
arte rupestre de 5.000 años AC
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